Bono corporativo para principiantes: guía para entender cómo funcionan
En los últimos años, el interés por los bonos corporativos ha ido en aumento, especialmente entre aquellas personas que quieren obtener rentabilidad y, al mismo tiempo, contar con un perfil de riesgo generalmente más moderado que la renta variable, aunque toda inversión implica riesgos.
Un bono corporativo es un acuerdo en el que un inversor entrega su capital a una empresa a cambio de recibir intereses y de recuperar el importe a la fecha de vencimiento. Aunque tradicionalmente se han relacionado con inversores más conservadores o con grandes instituciones, cada vez son una opción más habitual para aquellos que buscan una alternativa a la renta variable o a los depósitos bancarios.
Además, actualmente, podemos encontrar numerosas plataformas que facilitan el acceso a cualquier persona, permitiendo invertir de manera sencilla y diversificada.
Esta es una comunicación de marketing y en ningún caso debe considerarse como investigación de inversión, asesoramiento de inversión o recomendación de inversión. El valor de tu inversión puede subir o bajar. La rentabilidad pasada de los instrumentos financieros no garantiza rentabilidades futuras.
¿Qué son los bonos corporativos y cómo funcionan?
Un bono corporativo es una deuda que nosotros como inversores hacemos a una entidad, ya sea una empresa. A cambio, ese emisor se compromete a devolver el capital a la fecha de vencimiento y a pagar un interés periódico.
Se trata de deuda emitida por empresas privadas cuyo objetivo suele ser obtener financiación para proyectos, expandir operaciones o refinanciar otras deudas. De esta forma, pueden obtener capital sin diluir su propiedad a través de las acciones.
Cuando los tipos de interés son más altos, los bonos pueden ofrecer un rendimiento más atractivo, lo que los convierte en un activo muy interesante en carteras diversificadas. No obstante, esto no significa que estén libres de riesgo.
¿Qué tipos de bonos corporativos existen?
Dentro de los tipos de renta fija, podemos encontrar una gran variedad de instrumentos con características muy distintas entre sí. Antes de empezar a invertir nuestros fondos, es fundamental entender cómo funciona cada uno de ellos, ya que cada categoría responde a un perfil de riesgo y a unos objetivos financieros distintos. De esta forma, podremos construir una estrategia coherente y sostenible en el tiempo.
Bonos del Estado vs bonos corporativos
Los bonos del Estado son emitidos por gobiernos para financiar gasto público, mientras que los bonos corporativos proceden de empresas privadas. En el caso de los bonos del tesoro, hablamos de títulos de deuda pública a corto o medio plazo, que habitualmente suelen ser usados como referencia de seguridad en los mercados.
Este tipo de activos suelen ofrecer menor rentabilidad, pero también menor nivel de riesgo en comparación con los bonos corporativos. Por eso, muchos inversores, tanto en España como en el resto del mundo los utilizan para amortiguar las fluctuaciones del mercado y contar con una cartera más equilibrada.
Por su parte, los bonos corporativos suelen ofrecer beneficios más altos, pero también están expuestos a un mayor riesgo.
Bonos garantizados vs bonos no garantizados
Los bonos garantizados cuentan con activos o colaterales que respaldan el pago en caso de impago. Con lo cual, si la entidad emisora tiene problemas financieros, 'el inversor cuenta con una garantia adicional respaldada por activos, lo que puede reducir el riesgo de pérdida, aunque no lo elimina por completo.
En cambio, los bonos no garantizados dependen exclusivamente de la solvencia y calificación del emisor. Si la empresa incumple con los pagos, el inversor asume un mayor nivel de riesgo. Por eso, para compensar este incertidumbre, suelen ofrecer un cupón o interés más alto.
¿Son los bonos corporativos más seguros que las acciones?
Depende mucho del horizonte temporal, del perfil de riesgo y de los propios objetivos de cada inversor.
La compra de acciones da derecho a participar en la propiedad de una empresa, lo que significa que el inversor puede beneficiarse del crecimiento del negocio. Sin embargo, esta mayor rentabilidad suele venir acompañada de una mayor volatilidad, ya que el precio de las acciones puede fluctuar considerablemente.
Los bonos corporativos, en cambio, funcionan como instrumentos de deuda. Cuando invertimos, estamos prestando dinero a una empresa a cambio de intereses en forma de pagos periódicos y de la devolución del valor nominal en una fecha determinada. Con lo cual, suelen presentar variaciones de precio más moderadas que las acciones, aunque factores como los tipos de interés, la liquidez y la calificación del emisor pueden provocar fluctuaciones significativas.
Sin embargo, hay que tener en cuenta que estabilidad no significa ausencia de riesgo. Los bonos corporativos pueden verse afectados por los cambios de los tipos de interés, problemas de liquidez o deterioro de la calificación de crédito del emisor. Por este motivo, incluso dentro de la renta fija, existen distintos niveles de riesgo que debemos tener en cuenta.
¿Cuáles son los principales riesgos de invertir en bonos corporativos?
Entender cuáles son los riesgos a los que nos exponemos a la hora de invertir en bonos te permitirá analizar mejor tus decisiones y ajustar tu estrategia en función del valor y de tus expectativas de rentabilidad.
En términos generales, su comportamiento depende de factores macroeconómicos, de la calidad del emisor y de la dinámica de los tipos de interés.
Riesgo de crédito: aparece cuando el emisor del bono no puede pagar los intereses. Por eso, para evitar el impago, es muy importante revisar la calificación.
Riesgo de tipos de interés: cuando los tipos de interés aumentan, los bonos suelen perder valor, ya que la nueva emisión ofrece beneficios más atractivos.
Riesgo de liquidez: no todos los títulos pueden venderse fácilmente antes de su fecha de vencimiento.
Riesgo de reinversión: al llegar el vencimiento, puede que no existan opciones con un rendimiento similar.
Riesgo de inflación: si los precios suben más que la renta del bono, el poder adquisitivo disminuye.
Para reducir los riesgos, una de las estrategias más habituales es analizar la duración y crear una escalera de bonos, distribuyendo la inversión en distintos plazos de vencimiento. De esta forma, evitamos concentrar todo el capital en un único plazo de vencimiento y reducimos la exposición a los cambios bruscos del mercado.
¿Cómo pueden los inversores principiantes acceder a los bonos corporativos?
Hoy en día, cualquier persona puede invertir a través de plataformas digitales y elegir los activos que más le convengan para diversificar su cartera. Pudiendo invertir en diferentes tipos de emisión con importes reducidos y facilitando la entrada a quienes buscan mayor estabilidad. Además, la información y los datos sobre cada producto son más accesibles, permitiendo comparar fácilmente el valor nominal, el cupón y la fecha de vencimiento.
Hace unos años los bonos corporativos se negociaban en mercados secundarios complejos, similares a los de Estados Unidos. Sin embargo, hoy en día existen fondos y plataformas como Mintos que han incorporado opciones relacionadas con bonos corporativos de alta calificacion crediticia (investment grade), que suelen presentar un perfil de riesgo menor que los bonos de alto rendimiento, aunque toda inversión conlleva riesgos.
Obviamente, este tipo de soluciones no eliminan por completo el riesgo, pero ayudan a diversificar los títulos y a gestionar mejor el impago.
Descubre cómo invertir en bonos corporativos
Así pues, los bonos pueden ser una herramienta útil para la planificación y diversificación de tu cartera de inversión. En Mintos, podrás acceder a diferentes opciones de inversión de renta fija, obteniendo información clara y transparente sobre la calificación de cada emisión, de manera que puedas tomar decisiones de inversión mas informadas.
Eso sí, no debes olvidar que, a diferencia de los depósitos, toda inversión implica riesgos. Por eso, si estás empezando es importante que no sólo tengas en cuenta la rentabilidad inmediata, sino también cómo funcionan los bonos y el sistema para poder proteger tus fondos.
Invertir conlleva riesgos. El valor de las inversiones puede subir o bajar, y podrias recuperar menos de lo invertido. Rentabilidades pasadas no garantizan resultados futuros.
Frequently asked questions about bonds
¿Qué es un bono en términos simples?
Es un instrumento financiero de deuda en el que un inversor presta dinero a una entidad. A cambio, recibe intereses periódicos y la devolución del capital al vencimiento.
¿Cómo funcionan los bonos en la práctica?
El emisor del bono paga intereses llamados cupones en intervalos establecidos (anuales, semestrales, etc.) y, al finalizar el plazo, devuelve el valor nominal inicial invertido.
¿Cuáles son los bonos del tesoro?
Son bonos emitidos por el Estado o el Tesoro público para financiar gasto público. Son considerados generalmente como activos de menor riesgo dentro del mercado de renta fija, gracias al respaldo gubernamental, aunque no están exentos de riesgos como el de tipo de interés o inflación.
¿Qué diferencia hay entre bonos del estado y bonos corporativos?
Los bonos del Estado son emitidos por gobiernos, mientras que los corporativos son emitidos por empresas privadas. Estos últimos suelen ofrecer mayor rentabilidad, pero también hay más posibilidades de pérdida.
¿Es mejor invertir en acciones o en bonos?
Depende del perfil del inversor. Las acciones pueden ofrecer mayor crecimiento a largo plazo, pero con mayor volatilidad. Los bonos suelen ofrecer ingresos periódicos mas previsibles, aunque su valor puede fluctuar en función de los tipos de interés y la calidad crediticia del emisor.
¿Cuáles son los principales riesgos de invertir en bonos?
Destacan el riesgo de crédito (impago del emisor), el riesgo de tipo de interés (variación de precios en el mercado) y el riesgo de liquidez al vender antes de la fecha de vencimiento.
¿Qué son los bonos garantizados?
Son bonos respaldados por activos específicos del emisor, lo que ofrece mayor protección al inversor en caso de insolvencia.
¿Qué son los bonos no garantizados?
Es deuda basada únicamente en la solvencia del emisor, sin respaldo de activos concretos, por lo que suelen ofrecer intereses más elevados.
¿Cómo funciona el mercado de bonos?
Es un mercado donde los títulos se emiten y se negocian entre los propios inversores. Los precios fluctúan en función de la oferta, la demanda, los tipos de interés y la percepción de riesgo.