A la hora de buscar los mejores ETFs para invertir, muchas personas tienden a dejarse llevar por la rentabilidad. Sin embargo, no siempre es la mejor opción, ya que la decisión debería estar más alineada con nuestros objetivos.
Un ETF que sigue un índice mundial no proporciona la misma exposición que otro centrado exclusivamente en Estados Unidos. Tampoco podemos analizar de la misma manera un producto de renta variable, un ETF de renta fija, uno relacionado con el oro o un activo centrado en tecnología.
Por eso, en lugar de intentar determinar cuál es la mejor opción en términos absolutos, resulta más útil comparar alternativas que realmente puedan competir entre sí.
En este artículo vamos a comparar diferentes ETFs para invertir partiendo de una cuestión fundamental: qué compramos realmente cuando elegimos cada producto.
Analizaremos las diferencias entre iShares Core MSCI World, FTSE All-World y S&P 500; compararemos diferentes ETF que siguen el mismo índice; estudiaremos la diferencia entre acumulación y distribución y veremos qué ocurre cuando combinamos varios activos dentro de una misma cartera.
También compararemos renta variable y renta fija, además de activos relacionados con materias primas, oro y determinadas temáticas.
El objetivo es proporcionar al inversor información suficiente para realizar su propio análisis y entender qué exposición, costes y riesgo está asumiendo.
Esta es una comunicación de marketing y en ningún caso debe considerarse como investigación de inversión, asesoramiento de inversión o recomendación de inversión. El valor de tu inversión puede subir o bajar y existe la posibilidad de pérdida parcial o total del capital. Las inversiones de renta fija están sujetas a riesgo de crédito del emisor, riesgo de tipo de interés, riesgo de liquidez y riesgo de inflación. La rentabilidad pasada no garantiza rentabilidades futuras. Antes de invertir, conviene consultar el Documento de Datos Fundamentales (KID) del producto y considerar tus conocimientos, experiencia, situación financiera y objetivos de inversión.
Mejores ETFs para invertir: iShares Core MSCI World frente a FTSE All-World
Una de las comparaciones más interesantes para quien busca los mejores etfs para invertir a largo plazo es la que enfrenta un activo basado en MSCI World con otro basado en FTSE All-World.
Podemos utilizar como referencia iShares Core MSCI World y Vanguard FTSE All-World. A primera vista parecen activos muy parecidos. Ambos permiten acceder a través de una sola compra a numerosas compañías internacionales y ambos pueden utilizarse como base de una cartera de renta variable.
Pero el índice que siguen no es el mismo. iShares Core sigue el índice MSCI World, mientras que FTSE All-World incluye tanto mercados desarrollados como mercados emergentes.
La diferencia es importante porque determina los países, regiones y empresas que encontramos dentro de cada fondo.
Índice | MSCI World | FTSE All-World |
Mercados | Desarrollados | Desarrollados y emergentes |
Compañías | Más de 1.000 | Varios miles |
TER | 0,20 % en la clase analizada | 0,14 % en la clase analizada |
Estructura | UCITS | UCITS |
Acumulación | Disponible | Disponible |
Divisa de referencia | USD | USD |
La diferencia más importante no es, por tanto, el coste. Es la composición. iShares Core proporciona exposición a mercados desarrollados. FTSE All-World añade también mercados emergentes.
Si prefieres una mayor exposición a mercados internacionales, ambas alternativas pueden resultar interesantes, pero no son exactamente el mismo tipo de inversión.
La comparación debe comenzar por el índice y continuar por los países, regiones, sectores y principales posiciones.
Además, antes de comprar, lo ideal es mirar bien el ISIN, ya que pueden existir versiones distintas de un mismo producto dentro de la misma plataforma.
iShares Core MSCI World: ¿qué es exactamente?
En el caso de iShares Core, lo más importante es revisar el índice, el número de acciones, los países representados, los sectores y el peso de las principales empresas.
El activo tiene una fuerte presencia de EE. UU., algo lógico teniendo en cuenta el tamaño de ese mercado dentro de los mercados desarrollados.
También encontramos compañías de Japón, Reino Unido, Canadá, Francia, Suiza, Alemania, Australia y otros países.
Así pues, comprar iShares no equivale a comprar todas las acciones del mundo.
No incluye automáticamente todos los mercados emergentes y tampoco distribuye el capital de forma idéntica entre países.
Para un inversor europeo, además, conviene comprobar si la clase elegida es de acumulación, distribución, cobertura de divisa o alguna otra variante.
iShares Core MSCI World frente a FTSE All-World
¿Queremos mercados desarrollados o queremos incluir también mercados emergentes? Si elegimos MSCI World, nuestra exposición se concentra en mercados desarrollados. En cambio, si elegimos FTSE All-World, añadimos países emergentes dentro del mismo fondo.
De esta forma, podemos acceder fácilmente a mercados como China, la India o Taiwán. Por eso, antes de dejarnos llevar por la rentabilidad, es recomendable que compruebes la metodología del índice y qué analices cuáles son las grandes compañías y sectores que tienen mayor representación.
Mejores ETFs frente a S&P 500: un ETF global frente a EE. UU.
Otra comparación fundamental es la que enfrenta un ETF global con el S&P 500.
El S&P 500 representa grandes compañías de Estados Unidos, mientras que un índice global incorpora empresas de diferentes países.
Esto significa que el número de empresas no es suficiente para determinar el grado de diversificación.
Un ETF del S&P 500 puede contener unas 500 compañías y, aun así, estar completamente concentrado en un único país.
En cambio, un producto global puede incluir más empresas localizadas en diferentes países.
Regiones | Varias | EE. UU. |
Países | Diferentes países | Estados Unidos |
Compañías | Más amplio | Grandes compañías de EE. UU. |
Sectores | Diversificados | Diversificados dentro de EE. UU |
Divisa de referencia habitual | USD | USD |
Eso sí, esto no quiere decir que una alternativa sea automáticamente superior. Significa que estamos adquiriendo una exposición diferente.
Para un inversor que ya posee un fondo global, añadir S&P 500 puede incrementar su peso de Estados Unidos.
S&P 500 frente a iShares Core MSCI World
Mientras que el S&P 500 concentra la inversión únicamente en empresas estadounidenses, iShares Core incluye empresas de numerosos países desarrollados,
Sin embargo, existe un punto de coincidencia importante: las grandes compañías de Estados Unidos también tienen un peso elevado dentro de MSCI World.
Por eso, un inversor que tenga ambos activos puede estar aumentando su exposición a compañías que ya posee indirectamente.
El S&P 500 también tiene una elevada presencia de compañías tecnológicas y de otros grandes sectores de la economía estadounidense.
Por tanto, si lo añadimos a un fondo global, tenemos la posibilidad de cambiar por completo la composición de nuestra cartera sin tener que añadir empresas nuevas.
S&P 500 frente a FTSE All-World
Las diferencias con FTSE All-World resultan todavía más evidentes. Mientras que el S&P 500 se limita a grandes compañías de Estados Unidos, FTSE All-World incluye mercados desarrollados y emergentes.
Esto afecta tanto a países como a regiones, número de acciones, sectores, concentración y exposición a mercados emergentes.
Un inversor que compra el S&P 500 está aceptando una concentración geográfica mucho mayor. En cambio, si compra FTSE All-World puede disfrutar de una exposición más amplia a diferentes mercados.
Además, a la hora de decantarse por uno u otro, es importante no dejarse llevar únicamente por la rentabilidad histórica.
Lo importante es decidir qué exposición quieres tener y cuál es el periodo de tiempo que quieres mantener la inversión.
Mejores ETF para invertir: comparar dos activos del S&P 500
Cuando comparamos dos opciones que siguen el mismo índice, el análisis cambia.
Aquí sí podemos enfrentar directamente, por ejemplo, iShares Core S&P 500 UCITS ETF y Vanguard S&P 500 UCITS ETF.
Ambos siguen el S&P 500 y existen clases de acumulación diseñadas para reinvertir los ingresos recibidos por las acciones.
En una comparación de este tipo podemos centrarnos en diferencias más concretas:
Índice | S&P 500 | S&P 500 |
Mercados | EE. UU. | EE. UU. |
Réplica | Física | Física |
TER | Similar | Similar |
Acumulación | Disponible | Disponible |
Estructura | UCITS | UCITS |
Gestora | iShares | Vanguard |
Aquí tiene mucho más sentido analizar el TER, el capital, la liquidez, el ISIN, la réplica y las condiciones de negociación.
También debemos distinguir entre el fondo y la plataforma en la que compramos sus participaciones. Hay que tener en cuenta que un mismo fondo puede cotizar en distintos países y con distintas divisas.
S&P 500: TER, capital y estructura
Cuando dos instrumentos financieros se encuentran sujetos al mismo índice, hay pequeñas diferencias que, a largo plazo, pueden influir en el potencial de nuestra inversión. En este sentido, el TER permite conocer los gastos del fondo.
Otra cuestión que no debemos perder de vista es el capital. Ciertamente, el tamaño del fondo no garantiza la rentabilidad. Sin embargo, suele ser habitual que aquellos que poseen un capital más elevado estén más consolidados desde el punto de vista operativo.
Pero también es recomendable conocer el ISIN. De esta forma, no solo podemos saber cuál es la clase de cada opción, sino que, además, evitamos posibles equivocaciones con otros activos con nombres parecidos.
El S&P 500 y la concentración en grandes compañías
El S&P 500 está ponderado en base a la capitalización. Eso significa que las compañías de mayor tamaño tienen una mayor influencia sobre el índice. Esta característica puede hacer que las grandes compañías tecnológicas tengan un peso importante.
Cuando analizamos un activo basado en S&P 500, por tanto, no basta con saber que contiene alrededor de 500 empresas. Debemos conocer cuánto representan las diez mayores posiciones.
ETF de renta variable frente a renta fija
La renta variable y la renta fija son dos tipos de activos completamente diferentes. Mientras que un ETF de renta fija invierte en bonos, un ETF de renta variable invierte principalmente en acciones.
Las acciones representan participaciones en empresas. Los bonos representan deuda emitida por gobiernos, empresas u otras entidades.
Por tanto, los factores que debemos estudiar también cambian. En renta variable debemos prestar atención a empresas, sectores, países, valoración y volatilidad. Mientras que en renta fija debemos analizar duración, calidad crediticia, vencimientos, tipos de interés y divisa.
Activo | Acciones | Bonos |
Emisor | Empresas | Gobiernos y empresas |
Riesgo principal | Mercado | Tipos de interés y crédito |
Rentabilidad | Variable | Depende de los bonos |
Volatilidad | Puede ser elevada | Depende de duración y calidad |
Horizonte | Habitualmente largo | Depende del activo |
No tiene sentido comparar ambos activos únicamente por su rentabilidad de los últimos años.
La función dentro de una cartera puede ser completamente diferente.
Renta fija: comparar ETF de bonos
Dentro de la renta fija también existen muchas diferencias. Podemos encontrar fondos que invierten en deuda pública, deuda corporativa, bonos de corto plazo, bonos de largo plazo o diferentes niveles de calidad crediticia.
Por eso, un ETF de bonos no es automáticamente equivalente a otro. La duración puede modificar considerablemente la sensibilidad ante cambios en los tipos de interés.
Pero también debemos comprobar la moneda. Un activo denominado en USD puede tener una exposición diferente a otro con cobertura hacia EUR. Por ejemplo, podemos encontrar clases USD, EUR y otras monedas de negociación. Por eso, es importante que aprendamos a diferenciar entre la divisa de cotización, la moneda de los bonos y la cobertura.
ETF de materias primas frente a renta variable
Las materias primas representan otra categoría completamente diferente.
Dentro de esta categoría podemos encontrar activos relacionados con oro, petróleo, gas, metales industriales y otras materias primas.
Actualmente, el mercado europeo ofrece una amplia gama de instrumentos cotizados sobre materias primas que técnicamente no son fondos UCITS, sino ETC u otros vehículos.
Algo que debemos tener muy presente en el caso del oro, ya que este tipo de activos no representan acciones de compañías mineras, sino que dependen más de la propia progresión del precio del metal.
Materias primas y oro frente a un ETF global
La comparación entre oro y un ETF global permite entender por qué no todos los activos pueden tratarse como sustitutos. Un ETF global proporciona exposición a empresas. El oro es una materia prima. Las empresas pueden generar beneficios y pagar dividendos. El oro no genera beneficios empresariales.
Por eso, al comparar ambos, debemos estudiar fuente de rentabilidad, volatilidad, correlación, divisa, costes, estructura jurídica y plazo de inversión.
El comportamiento histórico del oro puede ser muy diferente al de las acciones. Pero eso no significa que podamos anticipar cuál tendrá una mayor rentabilidad en el futuro.
Oro frente a S&P 500
Comparar oro con S&P 500 resulta especialmente interesante porque ambos pueden encontrarse fácilmente en las plataformas de inversión, pero representan activos completamente distintos.
El S&P 500 depende de la evolución de grandes empresas de Estados Unidos. El oro depende de la evolución de una materia prima.
Además, el S&P 500 puede generar dividendos a través de las compañías que forman el índice. El oro no produce dividendos. Por tanto, un inversor que compare ambos debe estudiar primero qué papel quiere que desempeñe el activo.
UCITS ETF: comparar instrumentos con diferentes índices
La denominación UCITS ETF tampoco significa que todos los activos sean equivalentes.
UCITS hace referencia a una estructura regulatoria, pero dentro de ella podemos encontrar fondos de renta variable, renta fija, mercados emergentes, S P 500, tecnología y otras categorías. Por eso, dos UCITS ETF pueden tener niveles de riesgo muy diferentes.
Al analizar un UCITS ETF, debemos comprobar el índice, la plataforma, el ISIN, el TER, el capital, la réplica, la acumulación, la distribución, la divisa y las principales posiciones.
La etiqueta UCITS nos aporta información sobre la estructura del instrumento, pero no sustituye el análisis de la inversión.
UCITS ETF de acumulación frente a distribución
Una comparación especialmente útil dentro de los UCITS ETF es la que enfrenta una clase de acumulación con una clase de distribución.
En una clase ACC, los dividendos recibidos por el fondo se reinvierten. En cambio, en una clase de distribución, el inversor va recibiendo una serie de dividendos. Esta es la razón por la que, dentro de una misma familia, podemos encontrar códigos o denominaciones diferentes.
La abreviatura ACC suele utilizarse para identificar una clase de acumulación.
Así pues, no basta con que el nombre de la plataforma sea reconocido. Antes de comprar debemos verificar el ISIN completo.
UCITS ETF y fiscalidad en España
En España, la propia estructura del producto determinará los impuestos que debes pagar.
Por este motivo, antes de realizar cualquier inversión, no sólo debes tener en cuenta el posible beneficio que puedes ganar, sino que también es conveniente que te informes sobre la tributación a la que se encuentra sujeto cada activo, pues esto influirá directamente en la rentabilidad que finalmente acabes obteniendo por tu dinero.
Esta información no constituye asesoramiento fiscal; el tratamiento tributario depende de tu situación personal. Te recomendamos consultar con un asesor fiscal.
ETF para invertir: acumulación frente a distribución
Supongamos que hay dos activos que siguen exactamente el mismo índice. El primero es de acumulación y el segundo distribuye los dividendos.
La cartera de acciones puede ser prácticamente idéntica, pero el tratamiento de los ingresos es diferente. En el instrumento de acumulación, el fondo reinvierte los dividendos, mientras que en el instrumento de distribución, el inversor recibe el dinero.
Esto puede hacer que nuestra gestión cambie por completo. Un inversor que no necesita efectivo puede preferir mantener los ingresos dentro del fondo. Sin embargo, otro inversor puede preferir recibirlos periódicamente.
ETF para invertir: ACC frente a una clase de distribución
La etiqueta ACC puede aparecer en el nombre comercial. Sin embargo, debemos comprobar siempre el ISIN. Un mismo fondo puede tener varias clases y diferentes monedas. Por ejemplo, podemos encontrar una clase ACC denominada en USD y otra clase negociada en EUR.
Que el precio de negociación aparezca en EUR no significa necesariamente que los activos subyacentes hayan dejado de estar expuestos a otras divisas. Esta diferencia es importante para el inversor.
Mejores ETFs: tecnología frente a un ETF global
Los mejores ETFs no deberían compararse únicamente por su rentabilidad histórica. Esto es especialmente importante cuando analizamos activos de tecnología, semiconductores o IA.
Un ETF tecnológico puede concentrarse en un número reducido de empresas. Un ETF global puede contener esas mismas empresas, pero con un peso diferente. Por tanto, añadir tecnología a una cartera mundial puede aumentar la exposición a determinadas compañías sin incrementar proporcionalmente la diversificación.
Mejores ETFs de tecnología frente a iShares Core MSCI World
Comparemos un producto tecnológico con iShares Core MSCI World.
El segundo ya contiene empresas tecnológicas de gran tamaño. Si el ETF tecnológico incorpora Microsoft, Apple, NVIDIA u otras grandes compañías, podemos encontrarnos con un solapamiento importante.
El análisis debería centrarse en cuánto peso tiene cada empresa. Pero también debemos comprobar qué entiende el índice por tecnología.
Algunos activos incluyen software y hardware, otros incorporan semiconductores, y otros añaden empresas relacionadas con IA, centros de datos o servicios digitales. Por eso, dos ETF tecnológicos pueden tener composiciones muy diferentes.
Semiconductores e inteligencia artificial frente a tecnología general
Un ETF de semiconductores puede concentrarse en fabricantes y diseñadores de chips. Un ETF de IA puede incluir compañías de software, hardware, infraestructura o servicios.
La temática comercial no siempre coincide exactamente con la metodología del índice. Por eso debemos revisar las posiciones.
En esta comparación pueden aparecer empresas como NVIDIA y otras compañías del sector, pero también empresas de diferentes países. La exposición a China, Taiwán o Corea del Sur puede variar considerablemente entre activos.
Mejores ETFs para invertir: EE. UU. frente a mercados internacionales
Una de las decisiones más importantes al comparar activos es determinar cuánto peso queremos tener en Estados Unidos.
Un ETF basado en S&P 500 concentra completamente su exposición bursátil en Estados Unidos.
Un instrumento global también puede tener un peso elevado en Estados Unidos debido al tamaño de su mercado, pero incluye otros países.
Esto significa que un inversor puede aumentar su exposición estadounidense sin darse cuenta cuando combina varios activos.
Por ejemplo:
ETF global + S&P 500 + tecnología
puede generar una concentración elevada en determinadas empresas estadounidenses.
No es necesariamente una decisión equivocada.
Pero sí es una decisión que debemos conocer.
EE. UU. frente a Europa, Japón y mercados emergentes
Cuando comparamos un ETF mundial con uno estadounidense, también debemos estudiar qué ocurre con Europa, Japón, China, India y otros países.
Cada país puede tener diferentes ciclos económicos.
Pero además, podemos encontrar diferencias en sectores, valoraciones y monedas.
Por eso, la diversificación geográfica puede modificar considerablemente el comportamiento de una cartera.
Mejores ETFs: comparar el solapamiento entre diferentes activos
Uno de los errores más frecuentes consiste en pensar que cuantas más opciones tengamos, mayor será nuestra diversificación. No siempre es así.
Podemos tener un ETF global, otro de S&P 500 y otro del sector tecnológico y descubrir que las mismas empresas aparecen entre las principales posiciones de los tres. Esto significa que hemos aumentado nuestra exposición a determinadas acciones.
iShares Core MSCI World y S&P 500: empresas que aparecen en ambos
Las grandes empresas estadounidenses tienen un peso importante dentro de ambos índices. Por tanto, añadir S&P 500 a una cartera basada en iShares Core puede aumentar la participación de Estados Unidos y de sus grandes compañías.
El inversor debería revisar los holdings antes de añadir un nuevo instrumento. Pero además, es recomendable comparar mercados y países. De esta forma, es posible descubrir concentraciones que no son evidentes cuando solo observamos los nombres.
Mejores ETFs: número de acciones frente a diversificación
A la hora de diversificar, no basta con tener en cuenta el número de acciones. Un activo puede contener miles de valores y tener una concentración significativa en sus mayores posiciones, mientras que otro puede contener menos acciones pero repartir el peso de una manera diferente.
Por eso, es importante comparar el número de acciones, el peso de las diez principales empresas, los mercados, los diferentes países y la capitalización.
La diversificación real depende de cómo se distribuye el capital.
ETF para invertir: comparar índice, TER, ISIN y réplica
Cuando tenemos dos activos que pueden ser alternativas directas, podemos hacer una comparación ordenada.
Primero analizamos el índice. Después comprobamos el TER. A continuación revisamos el ISIN. Finalmente estudiamos la réplica, el capital y la política de dividendos.
Además, también es importante no perder de vista el TER, especialmente en el caso de aquellos instrumentos que se encuentran sujetos a índices similares. En cualquier caso, hay que tener en cuenta que no incluye todos los costes de una operación. Las comisiones de compra, los spreads y los costes de conversión pueden variar en función de la plataforma.
ETF para invertir: comparar el TER
El TER permite comparar las comisiones de diferentes fondos.
Por ejemplo, si dos activos siguen el mismo índice y uno tiene un TER del 0,07% mientras que otro tiene un TER mayor, esa diferencia puede ser relevante a largo plazo.
Sin embargo, esto no ofrece ningún tipo de información sobre la composición. Un ETF barato puede seguir un índice que no tiene por qué estar alineado con nuestra estrategia. Por eso, primero debemos comparar la exposición y después los costes.
ETF para invertir: comparar el ISIN
El ISIN es especialmente importante cuando existen diferentes clases.
Puede haber una versión ACC, otra de distribución y otras variantes con diferentes monedas.
Por eso, antes de realizar una compra, es recomendable comprobar cuestiones como el nombre completo, el ISIN, la clase, la moneda y la bolsa.
Mejores ETFs para invertir: rentabilidad frente a riesgo
Aunque la rentabilidad histórica suele ser uno de los datos que más tienen en cuenta los inversores, el hecho de que haya existido una buena rentabilidad en el pasado no quiere decir que el instrumento sea el más adecuado para nuestros objetivos.
Debemos analizarla junto con el riesgo y la volatilidad.
Un ETF concentrado en el sector tecnológico puede haber obtenido una rentabilidad muy elevada durante determinados periodos, pero también puede experimentar movimientos fuertes. Por su parte, un ETF global puede presentar una evolución diferente debido a su mayor diversificación. Mientras que un ETF de renta fija puede mostrar otro comportamiento diferente.
Volatilidad de diferentes categorías
La volatilidad mide la magnitud de las variaciones del precio. Con lo cual, no debe ser interpretada en sí misma como algo bueno o malo.
Algo que debemos tener en cuenta en relación a nuestro plazo. Por ejemplo, si tienes un horizonte amplio, hay determinadas oscilaciones que pueden llegar a ser asumibles. Pero si necesitas volver a disponer de tus ahorros en pocos años, una caída importante puede acabar arruinando tus planes. Por eso, es importante que, antes de nada, realices un análisis de volatilidad.
Riesgo y plazo de inversión
El riesgo también debe analizarse en función del plazo. Un producto de renta variable puede sufrir caídas importantes.
Por su parte, un instrumento de renta fija también puede perder valor, sobre todo cuando se produce un descenso en los tipos de interés.
Con lo cual, aunque pensemos que los bonos son el mejor activo para mantener a salvo nuestro capital, lo cierto es que cualquier inversión tiene sus riesgos. Por eso, es tan importante tener en cuenta el tipo de bono, de la duración, la calidad crediticia y la propia moneda.
Mejores ETF para invertir: capital, liquidez y operaciones
El capital del fondo nos permite conocer su tamaño, algo que puede ser de gran utilidad a la hora de comparar dos activos similares.
Sin embargo, no debería utilizarse como criterio único. También debemos estudiar la liquidez y las condiciones de las operaciones.
Un activo con un capital elevado puede facilitar determinadas condiciones de negociación, pero el spread también depende del mercado y de los activos subyacentes.
Patrimonio frente a rentabilidad
Un gran capital no garantiza una mayor rentabilidad.
El tamaño nos informa sobre la dimensión del fondo.
El potencial de la inversión depende de la evolución del índice y de otros factores.
Por eso, cuando comparemos activos, podemos utilizar el capital como información adicional, pero no como sustituto del análisis.
Mejores ETFs para invertir: comparar la plataforma, moneda y divisa
Otro aspecto que puede generar confusión es la moneda.
Un fondo puede tener una moneda base en USD y cotizar en una bolsa europea en EUR.
También puede existir una clase denominada en USD y otra con cobertura.
Por eso, debemos diferenciar moneda base, moneda de cotización, divisa de los activos y cobertura de divisa.
La presencia de USD en la ficha no significa necesariamente que debamos pagar en USD.
Dependiendo de la bolsa y de la plataforma, podemos comprar una participación en EUR.
Por ejemplo, un activo con moneda base USD puede tener una línea de cotización en EUR y otra en USD.
USD frente a EUR en la cotización
Supongamos que un producto tiene moneda base USD pero podemos comprarlo en EUR. La operación se realiza en EUR, pero eso no elimina automáticamente la exposición a las empresas estadounidenses.
Si el fondo posee acciones estadounidenses, seguimos teniendo exposición económica al dólar salvo que exista una cobertura específica. Esta diferencia es fundamental. El inversor debe comprobar la clase concreta y no asumir que la moneda de compra determina por sí sola el riesgo de divisa.
ETF para invertir: comparar dividendos y rentabilidad total
Los dividendos suelen aparecer como uno de los criterios principales al comparar activos. Pero debemos diferenciar entre dividendos cobrados y rentabilidad total. Un producto de distribución entrega dividendos. Uno de acumulación los reinvierte. Por tanto, para comparar ambos debemos analizar la rentabilidad total teniendo en cuenta los ingresos. La rentabilidad de un fondo no debería evaluarse solamente observando cuánto dinero ha distribuido.
Dividendos frente a acumulación
La acumulación puede facilitar la reinversión automática. La distribución permite disponer de efectivo. Ambas estructuras pueden ser válidas para objetivos diferentes. Lo importante es entender qué ocurre con los ingresos. Además, debemos revisar la fiscalidad aplicable.
Un inversor que cobre dividendos puede tener obligaciones fiscales diferentes respecto a otra opción en la que los ingresos permanezcan dentro del fondo.
Mejores ETFs: comparar categorías sin mezclarlas
Las diferentes categorías de activos cumplen funciones distintas.
Podemos distinguir entre renta variable global, S P 500, mercados emergentes, renta fija, metales preciosos, tecnología, semiconductores y dividendos.
Compararlas todas en un mismo ranking puede resultar poco informativo.
Por eso, una comparación más útil enfrenta activos dentro de una misma categoría.
Por ejemplo:
MSCI World vs FTSE All-World
o:
iShares Core S&P 500 vs Vanguard S&P 500
o:
dos ETF de renta fija con diferente duración.
Este método permite analizar diferencias reales.
Categorías de renta variable
- Dentro de la renta variable podemos encontrar instrumentos financieros globales, regionales, nacionales y sectoriales.
- Un ETF mundial puede ofrecer una amplia diversificación.
- Un activo nacional puede concentrarse en un único país.
- Un producto sectorial puede concentrarse en el sector tecnológico, energía, defensa o semiconductores.
- El nivel de concentración cambia considerablemente.
Categorías de renta fija
- Dentro de la renta fija también encontramos diferentes categorías.
- Podemos comparar bonos gubernamentales con bonos corporativos.
- También podemos estudiar corto plazo frente a largo plazo.
- La calidad crediticia puede ser investment grade o inferior.
- Cada categoría tiene un perfil diferente.
Mejores ETF para invertir: temáticas, tecnología y mercados
Las temáticas pueden resultar atractivas porque permiten concentrar la inversión en determinadas tendencias.
- Sector tecnológico, inteligencia artificial, semiconductores, defensa o energías limpias son algunos ejemplos.
- Pero debemos analizar qué contiene realmente cada índice.
- Un producto de inteligencia artificial puede tener empresas de software.
- Otro puede estar más centrado en chips.
- Otro puede incluir compañías de centros de datos.
- Por eso, la etiqueta comercial no sustituye al análisis.
Sector tecnológico frente a semiconductores
- Un ETF del sector tecnológico puede contener empresas de software, hardware, servicios digitales y otras actividades.
- Un producto de semiconductores está mucho más concentrado en una parte concreta de la cadena tecnológica.
- La volatilidad puede ser elevada si unas pocas empresas tienen un peso importante.
- También debemos estudiar la exposición geográfica.
- Dependiendo del índice pueden aparecer compañías de Estados Unidos, Taiwán, Países Bajos, Japón o China.
China y mercados asiáticos
- Cuando analizamos activos internacionales, China puede tener un peso relevante en algunos índices emergentes.
- Sin embargo, no todos los instrumentos utilizan la misma metodología.
- Algunos pueden incluir empresas como PDD Holdings o NetEase.
- Otros pueden tener una exposición mucho menor.
- Por eso, antes de comprar debemos revisar las posiciones concretas.
- La presencia de China u otros mercados puede modificar considerablemente la composición.
Mejores ETF para invertir: comparar acciones, bonos y oro
Una cartera puede combinar diferentes tipos de activos. Pero antes debemos entender qué aporta cada uno.
- Las acciones proporcionan participación en empresas.
- Los bonos representan deuda.
- El oro representa una materia prima.
Por tanto, cada activo tiene diferentes fuentes de rentabilidad y diferentes factores de riesgo. Un ETF de acciones puede beneficiarse del crecimiento de los beneficios empresariales. Mientras que un ETF de bonos depende de los intereses, vencimientos, calidad crediticia y evolución de los tipos. El oro depende de la evolución de su valor.
Acciones frente a bonos
La comparación entre acciones y bonos es una de las más importantes para cualquier inversor. Las acciones pueden presentar mayor volatilidad. Los bonos también pueden perder valor, pero sus factores de riesgo son diferentes.
Además, el plazo es especialmente importante. Un bono con vencimiento largo puede fluctuar considerablemente ante posibles cambios en los tipos de interés.
Acciones frente a oro
Las acciones representan empresas. El oro no. Por eso, el análisis de rentabilidad debe realizarse de manera diferente.
Las empresas pueden generar beneficios y dividendos. El oro no genera flujo de caja. Esto no permite anticipar cuál tendrá mayor rentabilidad en el futuro, pero sí ayuda a entender la diferencia entre ambos activos.
Mejores ETFs para invertir: qué papel puede ocupar cada producto
Una vez realizadas las comparaciones, podemos plantearnos qué función desempeña cada producto.
- Un ETF global puede utilizarse como exposición amplia a renta variable.
- Un S P 500 puede aumentar la exposición.
- Un ETF tecnológico puede aumentar el peso de determinados mercados.
- Un producto de renta fija puede introducir bonos.
- Un producto sobre oro puede añadir exposición a una materia prima.
La gestión consiste en conocer estas diferencias. No necesitamos tener muchos activos. Necesitamos saber qué tenemos.
Un ETF global como base de una cartera
Algunos inversores utilizan un producto global como parte principal de su inversión. Esto permite acceder a numerosas empresas a través de un solo fondo. Pero debemos recordar que un ETF global no elimina el riesgo de mercado. Las acciones pueden caer y la rentabilidad futura no está garantizada.
Añadir S&P 500 a un ETF global
Añadir S P 500 puede aumentar el peso de Estados Unidos. Si esa es nuestra intención, debemos conocer la magnitud del cambio. No debemos interpretar la compra de un segundo fondo como una diversificación automática. Puede ser simplemente una modificación de los pesos geográficos.
Mejores ETF para invertir: cómo comparar antes de realizar una compra
Antes de realizar una compra podemos utilizar un proceso sencillo.
- Primero identificamos el índice.
- Después revisamos los países y mercados.
- A continuación comprobamos los mercados y las principales empresas.
- Después analizamos TER, capital, ISIN y réplica.
- Finalmente estudiamos la fiscalidad, las comisiones de nuestra plataforma y el papel que tendrá dentro de nuestra cartera.
Este proceso permite separar el producto de la forma en la que vamos a operar con él.
Información de la ficha
- La ficha del fondo debería permitirnos conocer la información básica.
- Debemos localizar el ISIN, el índice, la gestora, el TER, la política de distribución, la moneda y la estructura.
- También conviene comprobar el documento oficial del producto.
- La información comercial puede resumir algunas características, pero la documentación oficial ofrece una base más completa para el análisis.
Operaciones y comisiones
Las operaciones también tienen costes. Nuestra plataforma puede cobrar una comisión por compra o venta. Puede existir un coste de conversión de moneda. También puede haber diferencias entre el valor de compra y el valor de venta. Por eso, el coste total no es simplemente el TER.
Mejores ETFs: un análisis práctico de una cartera hipotética
Supongamos que un inversor tiene un ETF global. Después encuentra un S&P 500 con un TER bajo y decide añadirlo. Más tarde descubre un producto tecnológico y añade también una pequeña posición.
Sobre el papel tiene tres activos. Pero el análisis de las principales empresas puede mostrar que existe un elevado solapamiento. El inversor podría estar aumentando la exposición a las mismas grandes compañías.
Si posteriormente añade un ETF de semiconductores, la concentración puede aumentar todavía más. Este ejemplo demuestra por qué el número de productos no es suficiente.
Comparar la cartera completa
La comparación debería realizarse sobre la cartera completa. Podemos calcular qué porcentaje está en EE. UU., Europa, Japón, China, mercados emergentes, sector tecnológico y otros sectores.
También podemos observar cuánto representan las principales empresas. Este análisis permite conocer mejor el riesgo real.
Mejores ETFs para invertir: rentabilidad, volatilidad y potencial
La rentabilidad histórica nos permite saber cómo se ha comportado un producto. La volatilidad nos muestra cuánto ha variado.
El potencial futuro, sin embargo, no puede conocerse con certeza. Por eso debemos evitar utilizar el pasado como una garantía.
Un producto que haya obtenido una gran rentabilidad puede haberlo conseguido gracias a una elevada concentración en determinadas empresas o sectores. Las condiciones pueden cambiar.
Rentabilidad pasada frente a inversión futura
Cuando comparamos varias opciones debemos utilizar periodos equivalentes. No tendría sentido comparar la rentabilidad de un ETF durante diez años con la de otro durante tres años y extraer una conclusión general.
También debemos comprobar si las cifras incluyen dividendos. La rentabilidad total puede diferir de la evolución del precio. Por eso, el inversor debe revisar la metodología utilizada para calcular las cifras.
Mejores ETF para invertir: ¿qué significa realmente “mejor”?
Para algunos inversores, el criterio principal puede ser el coste. Para otros, la diversificación. Otros pueden buscar una región concreta, determinados sectores o una estrategia basada en dividendos.
Por eso, no existe una definición universal. Un producto puede tener un TER reducido y no proporcionar la exposición que buscamos. Otro puede tener muchas empresas pero una concentración elevada en determinados sectores. Y otro puede tener un capital enorme pero no encajar con nuestro plazo. Con lo cual, la comparación debe comenzar por el objetivo.
El mejor producto depende de la comparación
- Si comparamos dos opciones que siguen el mismo índice, podemos centrarnos en TER, capital, réplica, liquidez e ISIN.
- Si comparamos MSCI World con S&P 500, debemos centrarnos principalmente en la exposición geográfica y sectorial.
- Si comparamos acciones con renta fija, debemos analizar el tipo de activo y sus factores de riesgo.
- Si comparamos oro con renta variable, debemos estudiar la naturaleza del activo.
- Así evitamos mezclar categorías que no son equivalentes.
Mejores ETFs para invertir: qué debemos revisar en el ISIN
El ISIN merece especial atención. Un mismo nombre comercial puede corresponder a diferentes clases. Podemos encontrar ACC, distribución, EUR, USD, Cobertura de divisa y diferentes bolsas.
Por eso, antes de comprar debemos confirmar el ISIN exacto. Además, el ISIN también permite comparar correctamente dos activos. Esto resulta especialmente útil cuando nuestra plataforma muestra varias alternativas aparentemente idénticas.
ACC, USD y diferentes clases
La etiqueta ACC suele indicar acumulación. La moneda USD puede indicar la moneda de la clase o de referencia, pero no necesariamente la moneda en la que vamos a realizar la compra.
Por eso, debemos comprobar la ficha completa. Un producto puede tener una clase ACC en USD y cotizar en EUR en una bolsa europea. La exposición económica seguirá dependiendo de los activos que contiene.
Mejores ETF para invertir: comparar gestoras y fondos
La gestora también forma parte del análisis. Entre las grandes gestoras encontramos iShares, Vanguard y otras firmas especializadas. Pero no deberíamos elegir simplemente por el nombre de la gestora. La comparación debe realizarse entre fondos concretos.
Un fondo de iShares y otro de Vanguard pueden seguir índices diferentes. Incluso dos fondos de la misma gestora pueden tener objetivos completamente distintos. Por eso, debemos analizar cada producto de manera individual.
Fondo frente a índice
Otro concepto importante es distinguir entre el fondo y el índice. El índice establece las reglas que determinan qué valores contiene y cómo se ponderan.
El fondo intenta replicar ese comportamiento después de descontar los gastos y teniendo en cuenta su método de réplica. Por eso, cuando comparamos dos fondos debemos comenzar por saber qué índice sigue cada uno.
¿Y si quieres invertir en ETF desde una misma plataforma? Mintos como alternativa
Actualmente, Mintos permite acceder a más de 1.000 ETF de diferentes proveedores y mercados (su capital invertido está sujeto a riesgos derivados de las fluctuaciones del mercado), pudiendo seleccionar tanto ETF de forma individual como de forma conjunta para construir una cartera diversificada.
Una opción especialmente interesante cuando se comparan alternativas como fondos globales, ETF centrados en el S&P 500, renta fija o diferentes categorías sectoriales y temáticas, ya que permite reunir distintas posiciones dentro de una misma plataforma.
Hay que mencionar que la plataforma no sustituye al análisis del propio ETF. Antes de invertir conviene comparar el índice que sigue, los gastos, la política de acumulación o distribución, la divisa, el riesgo y la composición de cada fondo. No cabe duda de que contar con una herramienta adicional para acceder a diferentes ETF y organizar la cartera supone una gran ventaja. Sin embargo, la elección del fondo siempre deberá depender de las características concretas de cada inversión.
ETFs individuales
Toma el control total y elige tus propios ETFs desde 1€.
Con más de 1.000 ETFs de proveedores reconocidos como iShares, Vanguard, Amundi y Xtrackers, puedes construir la cartera de ETFs que mejor se ajuste a tus objetivos.¹
ETFs populares de proveedores reconocidos
Inversión periódica automatizada con Plan de inversión (próximamente)
Con 0 € de cargos al comprar o vender²
Cartera Core de ETFs
Una cartera de ETFs automatizada adaptada a tu nivel de riesgo, desde 50€.
La cartera Core de ETFs incluye una combinación global y diversificada de ETFs de acciones y bonos, que se reequilibra y reinvierte automáticamente para que no tengas que gestionarla tú mismo.
Cartera globalmente diversificada de ETFs, acciones y bonos
Reequilibrio y reinversión automáticos
0% de comisiones de compra, venta y gestión
1 Cada ETF tiene su propio cargo anual (índice de gastos totales) que cobra el proveedor del ETF y que está incluido en el precio del ETF. Los proveedores de ETFs se muestran únicamente con fines ilustrativos. Esto no constituye una recomendación ni un asesoramiento de inversión. Basado en los ETFs más buscados por inversores europeos en justETF.com
2 Cada ETF tiene su propio cargo anual (índice de gastos totales) que cobra el proveedor del ETF y que está incluido en el precio del ETF.